Gato Negro fue la primera marca creada por Viña San Pedro, alrededor de la década del ’60, en tiempos en que el vino embotellado era una gran novedad en Chile y las viñas apenas comenzaban a inventar nombres para sus productos. De hecho, nació “negro”, solo como vino tinto, los blancos surgieron recién por 1970-75. Con el tiempo, tanto el vino como su packaging se fueron sofisticando. Gato Negro está presente en un amplio rango de formatos y variedades, desde el clásico Cabernet Sauvignon, hasta el Rosé. Esta marca vende anualmente más de 38 millones de litros en sus diferentes formatos en casi ochenta países en los cinco continentes. Esto significa que cada dos segundos se descorchan tres vinos Gato Negro, o literalmente, cientos de vinos son compartidos y disfrutados en algún minuto en alguna parte del mundo.

Pero ¿Por qué cambiar de imagen?

Esto se debió a que el anterior diseño de Gato Negro no construía el atributo deseado: EL SABOR, y tampoco comunicaba el nuevo posicionamiento ni la personalidad alegre de la marca. La nueva imagen transmite el mensaje de: PURO SABOR y además incorpora elementos distintivos, este nuevo paquete es más dinámico, atractivo y divertido, todas estas son novedades que rejuvenecen a Gato Negro.

¿En qué consiste este cambio de imagen?

Es una actualización del empaque, que radica en una renovada etiqueta, que con nuevo diseño logra realzar su dinamismo a través de su emblemático gato, que destaca entre llamativos elementos de texturas y sabores de acuerdo a cada cepa. Asimismo la marca mejora su posicionamiento, con un logo de mayor tamaño, además de destacar su origen: Chile.