A través de su campana Slow Life
Castillo de Molina Reserva estimula un estilo de vida más humano
La marca de vinos chilenos Castillo de Molina Reserva estrena en el mercado venezolano una campaña con la cual busca estimular en los consumidores la asunción de un estilo de vida desacelerado, más en concordancia con los valores trascendentales del ser humano, como son los afectos, la salud, el equilibrio mental y espiritual, encontrando un equilibrio entre las exigencias de las metas profesionales y los momentos de ocio y esparcimiento personales.
Bajo el slogan "Slow Life", el líder en el segmento de vinos Premium en Venezuela, importado y distribuido en Venezuela por la centenaria Tamayo & Cía, plantea una vuelta a los verdaderos valores humanos como un cambio cultural, en respuesta a la tiranía en el uso del tiempo de la vida actual. El planteamiento está en concordancia con lo propugnado desde la década de los '80 por el movimiento gastronómico Slow Food.
"La Vida Slow es un cambio cultural hacia la desaceleración de nuestra forma de vida y hacia un mayor disfrute de la misma", precisó la Gerente de la Marca, Alexandra Lizardo al referirse a la nueva campaña publicitaria de Castillo de Molina. "Se basa en una vuelta hacia la valorización de los afectos, la realización de actividades placenteras y en comer saludablemente, propugnando el Slow Food. Consiste en un cambio en nuestra actitud ante la vida, relacionado con la desaceleración en la forma de vivir, comer, de trabajar, con un mayor espacio para el ocio, el relax, los hobbies y las relaciones afectivas", destacó.
Explicó Lizardo que la "Vida Slow" no significa pasividad, sino una redistribución de la energía vital hacia valores y actitudes fundamentales, con el fin de alcanzar una mejor calidad de vida. "El foco de nuestra atención, por lo tanto, estará en ser selectivo en el tiempo dedicado a nuestras actividades", enfatizó.
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